Consulta de Psicoterapia. Madrid Centro 

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Somos un Centro Sanitario autorizado con Nº Registro: CS 12446 y Entidad Ciudadana del Ayuntamiento de Madrid con Nº Registro: 3055.

- Ofrecemos terapia individual, familiar y grupal a menores, familias y público en general.

- Un denominador común que aparece en las personas que piden ayuda terapéutica suele ser el malestar emocional. A lo largo de la vida pasamos por situaciones difíciles, de inseguridad, tristeza y confusión. Se nos plantean entonces nuevos retos que nos invitan a profundizar y buscar alternativas de mejora con el fin de relacionarnos con uno mismo y con los demás de manera más satisfactoria.

- Este acompañamiento en el proceso es lo que llevamos a cabo en Afart, con la aplicación de diferentes técnicas y metodologías adaptadas a las necesidades de cada persona.



¿Qué dificultades tratamos?

¿Qué hacemos?

Terapia individual

Terapia de grupo

Familias con menores

Terapia a través del arte

Conversando entre amigas: el porqué de hacer psicoterapia

No quiero hacer terapia. No lo entiendo. La vida es como es. Lo que tengo que hacer es aguantarme, pensar en otras cosas y dejar que pase el tiempo. Nadie me puede ayudar y menos alguien que no sabe nada de mí. Eso me comentaba mi amiga Ana un día a media tarde charlando frente a un café.

Ana estaba pasando un mal momento laboral, la relación con su pareja no fluía, no hablaban y sentía que se le pasaba la vida y no era feliz… No dormía bien, a veces tenía ansiedad, se sentía triste y desanimada. Sufría por muchas cosas del día a día. Le costaba pedir ayuda. Después de varios meses con pastillas para la ansiedad, seguía igual y cada vez más triste y cansada, pensando que “las cosas son así y ya está”. Se resignaba.

Yo le hablaba sobre mi experiencia personal. Le contaba cómo en un momento había decidido pedir ayuda tras mucho tiempo de indecisión y múltiples justificaciones para no ir, tales como: parece que ahora me siento mejor, en estos momentos no me va bien económicamente, me muero de vergüenza al pensar en contarle a alguien lo que me pasa… hasta que un día me decidí.

Las pastillas me habían aliviado durante un tiempo pero no era suficiente. Mis problemas y mi angustia seguían allí, mi cuerpo me reclamaba cada vez más atención… empecé a escucharle. La terapia me ayudó mucho. No fue un proceso fácil. A veces conectaba con momentos de mi historia de dolor y miedo. Aguanté porque sentía que era una forma de cuidarme. El espacio terapéutico era un lugar de confianza y falto de toda crítica.Descubrí muchas cosas sobre mí, di un lugar a mis emociones y mis deseos. Es la mejor inversión que he hecho. No me ha curado pero si ha mejorado mi vida.

Mi amiga escuchó silenciosa y pensativa. Al poco tiempo me llamó por teléfono y me dijo: “Hola Inés, ¿cómo estás?, ¿me puedes dar el teléfono de tu terapeuta? He decidido dar el paso. No tengo nada que perder…”.

La escucha activa del terapeuta, la palabra que da sentido al dolor y el lugar que se construye entre terapeuta y paciente, permiten investigar en confianza en la arqueología de la historia personal, descifrar claves que clarifican el camino a seguir y experimentar un mayor grado de libertar personal y de bienestar. Si no nos atrevemos a preguntarnos, no encontraremos respuestas.

“Hay que sacar la psiquiatría del hospital y llevarla a la calle”

afart-esEl Profesor Jaakko Seikkula fue entrevistado por el diario “El País”  durante el curso realizado en Madrid: “DIÁLOGO ABIERTO: La psicosis como efecto de modos de relación significativos”.
 
Presentamos la entrevista completa en la que plantea una visión más amplia y esperanzadora del trastorno mental grave y su tratamiento familiar.

Por qué aplicar el arte en la terapia

Me vienen a la memoria imágenes de la prehistoria, las pinturas rupestres, en la que ya los primeros pobladores de nuestro planeta se comunicaban a través del dibujo y el color, el grabado sobre piedra y la escultura… El arte es una experiencia fundamental que ha acompañado al ser humano desde el origen de su existencia. Es indiferente que la necesidad de crear surja de la angustia de existir, de la necesidad de jugar, de querer expresar la vida interior, del arte por el arte, la espiritualidad, o del deseo de manifestar en signos y símbolos el mundo del inconsciente.

La terapia a través de arte lleva más de 70 años aplicándose en diferentes países, tanto en contextos educativos o sociales como en la práctica clínica.

El trabajo que realizamos en Afart  se basa en planteamientos teóricos fundamentados en el surrealismo (en lo que refiere a la pintura automática) y en la psicoterapia psicoanalítica (dejarse llevar por la asociación libre), con la que abordamos la superación de conflictos de muy diversa índole. Partimos  de que el término creación y creatividad es inherente al ser humano y al hecho de estar vivos y, dentro de este planteamiento, se puede decir que cualquiera puede hacer arte.

Hay muchas experiencias que cuesta contar en voz alta. Los terapeutas sabemos que ésta es una verdad indiscutible y por eso el sentido del arte como terapia, que se presenta como un espacio terapéutico menos amenazador, más lúdico, donde expresar el malestar con otras herramientas muy eficaces, además del uso de la palabra.

Es conocido por todos el proverbio que dice “Una imagen vale más que mil palabras”. Como cierre de este artículo quiero recordar cómo personas que han participado en guerras, que han sufrido grandes catástrofes o que han sido víctimas de  abusos sexuales o violencia parental, han podido elaborar el horror a través de un papel y una caja de pinturas de colores, ubicadas en un marco adecuado, con el tiempo suficiente y la presencia de un profesional experto…

Carmen Menéndez